Lectura I

Introducción: problemas públicos y colaboración

Para cualquier persona resulta evidente que los problemas públicos que actualmente enfrentamos como sociedad son cada vez más complejos y complicados de resolver. De la misma forma, los contextos políticos y sociales en donde nos encontramos inmersos se han vuelto más complejos, heterogéneos y diversos; sin que necesariamente esto se vea correspondido con la articulación de mejores soluciones gubernamentales a los problemas que enfrentamos de manera cotidiana. Entre otras, algunas razones que pudieran explicar esta percepción de incremento de la complejidad política y social son:

a) El proceso sostenido de globalización que ha incrementado significativamente los vínculos entre naciones.
b) El uso creciente de las tecnologías de la información y la comunicación entre sectores cada vez más amplios de población, que ha incrementado la capacidad de formación de redes económicas, políticas y sociales de alcance trasnacional.
c) La consolidación del paradigma democrático que ha incrementado la capacidad de los ciudadanos para la organización, la expresión y la movilización.
d) La existencia de un proceso de diferenciación social en función a identidades concretas, que ha incrementado la complejidad sobre la manera cómo puede entenderse un problema público en específico.
e) El reconocimiento social, cada vez más acentuado, de los problemas de capacidad que enfrentan los estados y las administraciones públicas para atender de forma unilateral los principales problemas públicos. Ante este escenario de incremento de la complejidad, de la diversidad y de la heterogeneidad social resulta evidente que las fórmulas “tradicionales” para enfrentar los retos más importantes del desarrollo de los países y las comunidades resultan ya poco pertinentes; y debemos comenzar a imaginar esquemas para gestionar los asuntos públicos mucho más dinámicos y sensibles a los cambios que observamos en los contextos social, político y económico. En opinión de diversos actores, todas estas transformaciones reclaman un cambio en los modelos de gobernanza; esto es, en la forma como se gobierno y como se toman decisiones son respecto a lo público.

Bajo esta lógica, para atender los problemas públicos que enfrentamos en la actualidad –y dado el contexto arriba relatado- podemos imaginar esquemas de gobernanza postgobierno, esto es que se caracterizan por:
a) La necesidad un nuevo proceso de dirección y de definición de las prioridades sociales, que no esté determinado exclusivamente por el estado.
b) La existencia de un gobierno como condición necesaria, más no suficiente, para la gobernabilidad y la atención de los problemas públicos.
c) La presencia de recursos y capacidades distribuidas en distintos espacios de la comunidad política que exige, necesariamente, la colaboración y la construcción de inteligencia colectiva.

A continuación, podrás examinar con mayor detalle cómo esta discusión teórica se traduce en elementos concretos para la acción colaborativa, con base en agendas y compromisos internacionales. ¿Quieres saber más sobre el surgimiento de un nuevo modelo de gobernanza? Puedes consultar el texto de Luis Aguilar “El aporte de la política pública y la nueva gestión pública a la gobernanza”, disponible en: http://siare.clad.org/revistas/0057201.pdf

Scroll Up